Conflictos bélicos

Estaba prohibido al pueblo de Dios combatir para saciar su sed de poder o conquista, sino para actuar como agentes suyos en “las Guerras de Jehová” (Núm. 21:14).

En muchos casos, los israelitas tenían que ofrecer al enemigo la rendición. Si este rechazaba sus condiciones, podían asediarlo, pero de acuerdo con las disposiciones divinas.

A diferencia de muchos soldados a lo largo de la historia, los combatientes israelitas no tenían permitido violar a las mujeres o realizar matanzas indiscriminadas.

Debían respetar el medio ambiente y no talar los árboles frutales del enemigo, restricciones inexistentes en el caso de otros ejércitos (Deuteronomio. 20:10-15, 19, 20; 21:10-13).

No se reclutaban varones menores de 20 años (Núm. 1:2, 3).

Los adultos quedaban exentos si los dominaba el miedo.

Al recién casado se le dispensaba del peligroso servicio un año completo, lo que tal vez le permitiera ver el nacimiento de su heredero. (Deuteronomio.20:5, 6, 8; 24:5)

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