Día de expiación

Fecha de celebraciónimage

  • El 10 de Tisri (entre septiembre y octubre).

Propósito

  • La nación de Israel, con los residentes extranjeros, tenía que abstenerse de cualquier trabajo y ayunar. (Levítico 16:29, 30.) Se limpiaba figurativamente del pecado para gozar un año más de relaciones pacíficas con Dios.

 

El sumo sacerdote se encuentra en el patio del tabernáculo. Habiéndose lavado en la palangana, degüella un toro para el sacrificio y recoge la sangre en una vasija para uso especial en la expiación de los pecados de la tribu sacerdotal de Leví. (Levítico 16:4, 6, 11.)

Toma incienso perfumado y coloca algunas brasas encendidas del altar en un braserillo.

Luego penetra en el Santo y se dirige hacia la cortina del Santísimo. Pasa por un lado de la cortina y se para delante del arca del pacto.

A continuación, fuera de la vista de cualquier otro humano, echa incienso sobre las brasas; una nube de dulce aroma llena el Santísimo. (Levítico 16:12, 13.)

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Dios está dispuesto a mostrar misericordia y a que se le propicie en sentido figurado. Por esta razón, la cubierta del arca recibía el nombre de “trono de la gracia” o “cubierta propiciatoria”. (Hebreos 9:5.)

El sumo sacerdote sale del Santísimo, toma la sangre del toro y vuelve a entrar. Como prescribe la Ley, rocía la sangre con el dedo siete veces ante la cubierta del arca. (Levítico 16:14.)

Acto seguido, regresa al patio y degüella un macho cabrío, que constituye una ofrenda por el pecado “para el pueblo”. Introduce algo de la sangre en el Santísimo y hace con ella lo mismo que con la del toro. (Levítico 16:15.)

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Luego, el sumo sacerdote dirigía su atención al otro macho cabrío, el que era para ‘Azazel’. Colocaba sus manos sobre la cabeza del animal y confesaba sobre él “todos los errores de los hijos de Israel…”, poniéndolos, por decirlo así, sobre su cabeza, y a continuación lo enviaba ‘al desierto’. De esta manera, el macho cabrío llevaba los errores de los israelitas al desierto, donde desaparecía. (Le 16:20-22.)

Después, el hombre que conducía al macho cabrío fuera del campamento tenía que lavarExpiatoria2 sus prendas de vestir y bañar su carne en agua antes de volver a entrar en el campamento. (Le 16:26.)

Llegado este momento, el Sumo sacerdote entraba en la tienda de reunión, se quitaba sus vestiduras de lino, se bañaba y se colocaba sus prendas habituales de vestir.

A continuación sacrificaba su ofrenda quemada y la ofrenda quemada del pueblo para hacer expiación (utilizando los carneros mencionados en Le 16:3, 5), y hacía humear sobre el altar la grasa de la ofrenda por el pecado. (Le 16:23-25.)

Lo que quedaba del toro y del macho cabrío de la ofrenda por el pecado se sacaba del patio del tabernáculo y se llevaba a un lugar fuera del campamento, donde se quemaba. Aquel que quemaba los restos de estos animales tenía que lavar su ropa y bañarse en agua antes de entrar en el campamento. (Le 16:27, 28.)

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